domingo, 3 de enero de 2016

La delgada línea entre preferir y discriminar...

¿En los ojos de quién está lo malo y lo bueno? ¿En los ojos del que lo exhibe o en los ojos del que lo ve?

Se armó una tremenda discusión a raíz de un par de mensajes compartidos en el chat de un grupo de amigas que estudiamos juntas los primeros años de nuestras vidas. Dichos mensajes "chistosos" tenían cierto grado de porno y muchos grados de grotesco y poco delicados.

Para ponerlo en el contexto: grupo de mujeres, aproximadamente 30, de más de 40 años todas, casadas la mayoría, unas pocas solteras o separadas, con hijos y sin hijos, algunas con nietos, viviendo en varias ciudades del país y del exterior, de diferentes estratos sociales, con diversidad de costumbres y valores, profesando diferentes credos religiosos y políticos... en fin, una amalgama de sabores y saberes con algo en común: todas estudiamos en un Colegio religioso donde compartimos parcial o totalmente, nuestra niñez, adolescencia y principio de nuestra juventud.

Como parte de la celebración de este aniversario de graduadas, se creó el chat para intercambiar actualizaciones, recuerdos, fechas importantes, información de cada una y, por supuesto, chistes. Como en todo grupo que se respete, tenemos la que siempre está alegre, la que pone resistencia, la que solo lee, la que habla bastante, la que regaña, la que se goza todo, y siga contando...

Mas de seis meses después de estar compartiendo por este medio, hemos vuelto a sentirnos cercanas y a interesarnos por las cosas importantes de cada una; hemos discutido los preparativos de la fiesta y también hemos mantenido discusiones sanas por las diferencias en la forma de ver las cosas. Pero esta última discusión fue esclarecedora acerca de la delgada línea que hay entre preferir y discriminar.

Aunque todas estuvimos de acuerdo en que las imágenes eran chocantes un grupo pequeño optó por opinar que era un grupo abierto de adultas y que lo que se publique cada quien es libre de verlo, leerlo, ignorarlo o borrarlo. Otro grupo pequeño no se manifestó por lo que supongo que no le afecta y le da igual lo que se publique. Es resto del grupo, mas numeroso, puso el "grito en cielo", aduciendo cosas como el respeto, la estética, el peligro de que cayera en manos de algún niño, el carácter "pornográfico" de quien la publicó, la decencia, etc.

A la pregunta directa, recibí respuestas que abarcaron todas las anteriores y una que también se repitió: "si hubiera sido una mujer bonita hasta la hubiera pasado..." Es ésta una preferencia o es francamente una discriminación?

Por supuesto, todos preferimos lo bonito a lo feo, lo bueno a lo malo, lo coherente a lo incoherente, lo....

A la mujer bonita se la puede ver haciendo lo que sea sin que parezca grosero o vulgar y por eso se prefiere sobre la mujer fea? No debe, la mujer fea, con su falta de belleza o estilo, perturbar la tranquilidad de las personas? o la mujer gorda, o la de piel oscura? Y que hay de las discapacitadas, de las de estatura muy alta o muy baja, de las que tienen cicatrices, etc? O sea...?

En el país se está viviendo ahora una atmósfera enrarecida en la que todo el mundo demanda al otro, incluso al cuenta chistes, porque no se puede decir negro, gordo, indio, gay, gago o cualquier otra etiqueta que se te ocurra, sin que alguien se sienta ofendido y discriminado. Ya no se puede hacer chistes abiertamente sobre las personas de ciertas zonas geográficas que se distinguieron por características que siempre han hecho parte del folclor y de las leyendas urbanas de los colombianos. Tampoco se puede discutir en público porque alguien está filmando lo que pasa y ante cualquier palabra, dicha en el fragor de la batalla con ánimo acusador, se hace de tal evento un motivo para demandar o para discutir sobre la discriminación.

"Es como si estuviéramos entrando en una cultura de la queja y del escándalo, que excluye toda discusión." - Publicado por Hector Abad Faciolince: Lo correcto y la libertad de expresión en Nov 15 de 2015 en El Espectador.

Esta atmósfera está haciendo estrago en las relaciones interpersonales a tal punto que todos nos sentimos calificados para señalar con el dedo lo que está bien y lo que está mal, quien es bueno porque le gusta lo que a mi me gusta y quien es malo porque no.

¿Cual es la linea que separa el respeto por los otros, a pesar de las diferencias y preferencias, del derecho a mostrar lo que yo quiero? ¿En los ojos de quién está lo malo y lo bueno? lo grotesco y lo apropiado? lo adecuado o lo inadecuado? En los ojos del que lo exhibe o en los ojos del que lo ve? En qué momento preferir se vuelve discriminar lo que queda fuera de mis preferencias?

La libertad de expresión cumple su función en el momento en que involucra al interlocutor en parte de la información. Entonces, ¿cuál información puedo trasmitir sin herir susceptibilidades y cual recibo sin dejar que afecte mi sentido del pudor o de la decencia?

Tema para hilar bastante... En todo caso, para bien del grupo, ejerciendo nuestro sentido común y primando el compañerismo  no se generó distanciamiento ni resentimientos por esta discusión y las cosas han seguido su cauce normal. Sólo un poco mas aburridas porque las intervenciones chistosas, algo subidas de tono, se redujeron notablemente!


domingo, 13 de diciembre de 2015

El chispeante encanto de las bebidas...


Limón y sal en el borde del vaso de la cerveza, una medida de champaña en el jugo de naranja o un chorro de tequila en el jugo de corozo, aromatizar con cáscara de naranja flameada un whisky o servir sidra o vino blanco espumoso en un vaso con mucho hielo... mi forma preferida de sentirme "osada con la bebida".

Nunca he sido una persona que tome mucho licor. Descubrí desde muy joven que el licor, contrario a lo que lograba en mis compañeros, solo me llenaba de ganas de dormir y por ende, me perdía casi toda la diversión. Entonces se me ocurrió no volver a tomar.  Durante mucho tiempo asistí a todo tipo de eventos en los que el licor era casi que obligatorio y soporté siempre las indirectas y bromas que me hacían por ser la única persona que no ingería licor. Sin embargo siempre disfruté las salidas a bares, a discotecas, los compromisos matrimoniales, los matrimonios, las fiestas de carnaval y de navidad, de principio a fin sin que el trago me hiciera falta.

Pero el mundo del licor siempre llamó mi atención. Conocer un poco mas de cada bebida: su procedencia y características, como se sirven, con cuales pasabocas se acompañan, el tipo de cristalería que se usa con ellas, el maridaje con las comidas principales, etc. Lo atractivo  del whisky, la ginebra, el vodka, los vinos, las cervezas, el ron y, por supuesto del tequila, una de las bebidas que mas me gusta. Nunca me cautivó el brandy ni el coñac, tal vez por vivir en una zona caliente donde lo menos que uno quiere es sentir "calor" con la bebida.

El verdadero interés siempre ha estado en aprender, explorar y crear mezclas de licores con otras bebidas para degustar y consentir el paladar. Aprovechar los efectos ligeros de un poco de licor deliciosamente combinado. Y es que me gustan las mezclas por sobre el trago seco y puro.

Para los expertos dejo ese trago caro que "se daña" cuando se mezcla. Lo miran a uno raro como si fuera un sacrilegio tomar una bebida con agua, hielo, jugos o sodas. Ese tipo de experiencia se lo dejo a los que "saben" de trago. A mi que me dejen degustar ese fino licor en muy poca cantidad mezclado y servido con otras bebidas, especias y frutas, que se vea bien y que sepa bien. Que le aporte una chispa de alegría a tu momento porque además de lucir atractivo, el grado alcohólico es bajo y disminuye de forma amplia el riesgo de salir borracho.

Por desempeñarme en el área de la salud, se que hay condiciones en las que el licor está contraindicado, así como también que el exceso del mismo es peligroso tanto para la salud como para las relaciones y los negocios (y por supuesto, para los secretos...). Pero una cosa es tomar hasta reventar y otra hacerlo como parte de un ritual de degustación mientras se mantiene una conversación amena y entretenida, o como acompañante de una cena.

Las bebidas alcohólicas hacen parte de las celebraciones mas importantes de la vida, se disfrutan sobre todo en compañía, facilitan la comunicación y la diversión y, tomadas con moderación, solas o combinadas, dan cierto grado de glamour a las reuniones mas sencillas.

Salud!





domingo, 8 de noviembre de 2015

Cambios

Yo creo que hacer pequeños cambios cada día es el modo mas fácil y menos traumático para construir algo nuevo a partir de lo que ya no sirve o de lo que se abandonó.

Sin embargo el encanto de limpiar drásticamente y botar lo que no sirve y entrar en lo nuevo con arrojo es, ademas de otra opción válida, lo que en el fondo todo el mundo anhela.

Como el jardinero novel que prefiere empezar de cero arrancando de raíz tanto la maleza como las piezas buenas pero ya viejas o no tan frondosas, remover la tierra para que le entre aire, colar las piedras y los restos de residuos sólidos y rellenar con tierra nueva, fresca, limpia, traída de otro lugar; preparando el terreno para nuevas plantas que crecerán siendo las protagonistas del paisaje.

En cambio, renovar el jardín desde lo que ya se tiene implica repasar cada uno de los ejemplares para dejar los que aún tienen oportunidad de salvarse, arrancar los que creemos que no sobrevivirán o que ya afean la vista, abonar la tierra que ya se quedó corta de nutrientes por haber alimentado las plantas que estaban y sembrar nuevas semillas o plantar nuevas adquisiciones. Arduo trabajo, lento y pesado que al final no garantiza que quede como lo hemos planeado.

Así que esta nueva construcción a partir de pequeños cambios tomará tiempo. Ese para el que muchos no estamos preparados. Porque esta es la era del YA, del AHORA. Todo lo queremos enseguida, completo y sin sacrificios.

Una vez decides enfrentar este tipo de transición hay que empezar enseguida, sin flaquezas ni dudas, con paciencia y trabajo diario, pequeño pero continuado. Un cambio hoy, otro mañana, otro después y luego de un tiempo casi sin darnos cuenta habremos renovado lo que nos propusimos de una manera suave y segura.

Hacer un hábito del cambio diario, mantenerse firme en el propósito inicial y realizar ajustes cuando no veamos resultados, sin desesperar, es lo que nos acerca al éxito. Aunque tome tiempo, la satisfacción es, al final, una buena recompensa por todo el esfuerzo y los sacrificios invertidos.


domingo, 25 de octubre de 2015

Flaca

Habiendo sido una flaca huesuda toda mi vida he desarrollado ciertas estrategias para pasar por el mundo como si realmente eso no me importara...

El mundo de los flacos es realmente interesante. Casi siempre a esta categoría pertenecen niños, jóvenes y adultos que sin sacrificar un comestible que pase por sus manos, pueden comer, comer y comer y no suben de peso. Los falsos flacos en cambio, son las personas que siempre se prohíben comer y hacen dietas y ejercicios para bajar de peso o para mantenerlo.

Los flacos nunca entendemos eso de no comer lo uno o lo otro. No entendemos como una persona no disfruta un cena con amigos por el simple hecho de no poder aumentar de peso. Tampoco entendemos lo que es contar calorías, reemplazar alimentos sabrosos por otros insípidos, saltarse el postre, o evitar un delicioso vino o coctel. No creo que la felicidad dependa de la comida o la bebida pero abstenerse constantemente de cenar o beber cosas deliciosas debe ser frustrante.

Ser flaco en un mundo de personas rellenitas es un fastidio. Sólo para nombrar algunos aspectos: encontrar ropa interior y exterior apropiada no es fácil -siempre hay que arreglar para que entalle-; si eres de poco comer son muy contados los restaurantes que sirven medias porciones o porciones para niños; la gente te mira casi con lástima y sugieren siempre la presencia de anorexia o enfermedad, los mejores piropos nunca son para las mas flacas, todos te calculan menos edad de la que tienes... 

Y, además, constantemente, tenemos que lidiar con las bromas sobre poder guardar líquido en el hueco de la clavícula, no necesitar radiografías para ver los huesos, estar desnutrido, la falta de "carnes", las piernas como cigarrillos, los codos y rodillas como armas corto punzantes, nos va a arrastrar la brisa, etc.



En el aspecto romántico, no es muy inspirador ser flaco. No sé si habrá poemas o citas románticas dedicados a una flaca. Si las hay, no deben ser muchas. Como tampoco son muchas las canciones, aunque las que aquí incluyo son muy lindas...

                                         


Hasta hace poco los flacos eran normalmente vistos como menos alegres que los no flacos, algo así como portadores de enfermedades, penas, sacrificios y maldades ¿han visto muchas brujas que no sean flacas?

 

Tal vez por el boom de la delgadez en la moda y la comida sana en la salud, ahora los flacos tenemos un mejor estatus que antes aunque siempre alguien, generalmente rellenito, te diga en la cara: Por qué estás tan flaca? estás enferma? eres anoréxica? estás pasando apuros económicos? o penas de amor?

Cuando niña en el colegio, la gran mayoría de compañeras eramos flacas y sólo se distinguían 2 o 3 rellenitas. Conforme fuimos creciendo y llegamos a la adolescencia ese grupo de flacas evolucionó a jovencitas con buenos cuerpos, ya no tan delgadas aunque esbeltas todavía. Aquí la ecuación se invirtió: solo 2 o 3 seguimos siendo flacas huesudas en un mar de cuerpos bien moldeados.

Por supuesto, sólo las flacas pasábamos menos trabajo a la hora de los deportes, de las comidas y de la vigilancia familiar -no despertábamos ni un "mal pensamiento"-. Ya en la universidad y los primeros años laborales, las cosas se logran equilibrar porque aunque todavía muy delgadas, ya tenemos mas carnes y además la mayoría de las chicas de cuerpos lindos empiezan poco a poco a subir de peso.

Y ahí es donde comienza la tiranía de las dietas y parece que el mundo sólo se divide en dos grandes grupos: los flacos y los que quieren ser flacos. Porque aunque muchos tengan el peso ideal, siempre quieren ser mas delgados y estilizados, siempre quieren entrar en todas las modas que el capricho de los modistos crean. Creo que hasta alguna vez quise hacer parte de ese gran grupo que vive preocupado y haciendo sacrificios para verse delgado y que no me mirasen como un bicho raro sólo por ser flaca!

Así que me acostumbré a callar que desayuno tres o cuatro veces al día, que almuerzo poco pero tomo medias tardes bien calóricas, que ceno temprano pero antes de ir a la cama ya he comido cualquier tentempié.

Y también me acostumbré a darle un velo de glamour a ser flaca, aceptando que hago dieta para estar así (solo que no digo que es para ganar peso), sugiriendo que me gustaría quitarme algún rollito de "no se donde" (tampoco miento del todo aquí porque siempre hay un centímetro de mas en la cintura o en la cadera para tener la figura de las modelos), que la ropa me queda holgada porque no tengo mas ese kilito que no me gusta (ese es el tipo de ropa con el que me siento cómoda), que hago mucho ejercicio para mantenerme así (cuando en realidad éste no modifica casi en nada mi peso en la báscula)...

De esta forma he pasado por la vida sin estar dando excusas por ser flaca, sin hacer sentir a nadie culpable por estar pasado de peso y sin sentirme yo culpable por no sacrificarme para tener un peso al que siempre quise agregarle unos 4 o 5 kilos mas...

sábado, 10 de octubre de 2015

ALZHEIMER, una mirada desde mi ejercicio como Fisioterapeuta


Una de las condiciones mas dramáticas en la vida de alguien es el Mal de Alzheimer. No importa cual de las personas de tu vida lo sufra. El drama, la carga emocional y la constante incertidumbre del qué ocurrirá mañana serán devastadores de la cordura, de la paz interior y de la confianza en el porvenir. Para todos. Para el que sabe que lo empieza a sufrir y para las personas que lo rodean.

El mal de Alzheimer es el gran ladrón de los sueños, de las esperanzas, de las expectativas y de la mente. Ya lo vivido no le pertenece mas a quien lo padece: los demás dejamos de hacer parte de su vida y él poco a poco deja de participar en las nuestras. Solo están ahí.

Antes eran protagonistas en la historia de su propia vida y a su alrededor giraban los actores secundarios. Cuando el Alzheimer llega empiezan a ver como otros van ocupando los puestos principales del reparto, luego se convierten por un tiempo en espectadores de lo que pasa a su alrededor y luego dejan de estar en la obra y se pierde la capacidad para actuar, para participar, incluso para entenderla. Un cuerpo ocupando un espacio físico. Nada mas.

Tratar con personas con Mal de Alzheimer es muy difícil para los familiares y amigos porque implica inicialmente controvertir todo lo que dice el paciente -que todavía no es propiamente un paciente- intentando hacerle entender que está errado y que sus recuerdos no corresponden a la realidad. Agotada esta etapa se inicia el doloroso proceso de aceptar todo y "seguirle la corriente" para que esté tranquilo. Es en este momento cuando la ubicación temporal y espacial se desdibujan y las personas queridas y conocidas de mucho tiempo atrás ocupan casi todo el lugar de los recuerdos y no dejan penetrar el reconocimiento de los que están a su alrededor.

Familiares y amigos empiezan a sentir que ya no son bien recibidos, ni reconocidos en la dimensión que siempre lo fueron. Ya no son mas sus adeptos, sus compañeros de "ires y venires", sus confidentes o sus cómplices.

El ahora del paciente es poco a poco invadido y dominado por la vida pasada que cada vez se acerca mas a la infancia, y las personas de esa época feliz vuelven a estar vivas, y esa casa que se habitó con tanta alegría y cariño es ahora la casa a donde siempre quiere volver.

La preocupación principal para familiares y cercanos es la agitación interior que produce en ese ser amado el no poder volver a estar físicamente en ese momento de su vida, rodeado de quienes le prodigaron tanto amor y dedicación. 

Esta es la difícil etapa en la que el paciente se vuelve intolerante, agresivo, violento, atemorizado y grosero cuando no logra hacer lo que le pide su mente. Nadie sabe como tratarlo para que no se haga daño a sí mismo o a otros, como tranquilizarlo y como hacerle entender que la mente está distorsionando la información y la realidad misma.

Ahora resulta mas fácil proporcionarle la atención y los cuidados que necesita a personas desconocidas que a sus allegados . Y es que esas personas ajenas al entorno del paciente tienen una herramienta adicional muy valiosa para tratar de darle sentido a esa vida, ahora diferente y fragmentada, que está transitando el paciente: la falta del vínculo emocional y del apego que muchas veces impide una aproximación objetiva, cuidadosamente planeada del día a día de un paciente con Alzheimer.

Para el familiar, el cuidador poco a poco se convierte en parte del entorno y de la familia, el ancla que mantendrá ese barco el mayor tiempo posible en el sitio habitual para que la pérdida de los recuerdos, de la identidad y de la independencia se ralentice.

Para el cuidador, la vida pasada del paciente es como un rompecabezas siempre incompleto, que poco a poco se va armando con las datos que proporcionan familiares y amigos, cada uno desde su propia perspectiva. Siempre tratando de encontrar pistas que muestren el cariño, el valor y la importancia que tuvo en la vida de esas otras personas.

Aunque todos los aspectos de la vida del paciente son útiles para el cuidador, lo mas importante es indagar acerca de los quehaceres, gustos, afinidades y costumbres ya que esto se puede utilizar para captar su atención, generar empatía y conseguir su cooperación y participación en las actividades básicas cotidianas.

Fotos de familiares y amigos, música predilecta, canciones que cantaba, libros que leyó, comidas que le gustaban, programas de radio y televisión preferidos, viajes que realizó, trabajos que desempeñó, lugares donde vivió... Todos estos datos pueden a veces lograr una conexión mas personalizada y humana con los cuidadores, que no limite a éstos al simple papel de proveedor de drogas, de rutinas de cuidado de salud, de ejercicios de habla y de movilidad y de actividades ocupacionales.

Porque aunque éstas sean las principales tareas de los cuidadores, lograr despertar sensaciones de pertenencia, de alegría y reconocimiento en el paciente facilita un toque de serenidad emocional que puede ser aprovechada para interactuar con él.


En el futuro no muy lejano, los pacientes con este mal serán los adultos jóvenes de hoy, siempre apoyados en la tecnología, activos en una o varias redes sociales lo cual aportará una información importante para el cuidador acerca de sus preferencias e intereses, de sus logros y sus  estados de animo.

Pero en este momento en el que escribo, las personas que lo padecen son mayores cuya juventud y adultez transcurrió sin la influencia de la tecnología. De allí la importancia de reunir el mayor número de piezas a través de los ojos de sus seres queridos, amigos y conocidos.

Sería muy reconfortante para las personas con este mal tener acceso todos los días a lecturas de sus temas preferidos -cuando ya no pueda leer que le lean-, a música de su gusto -si ya no la puede cantar que la escuche-, a manualidades que hacía, a golosinas que le gustaban... su tiempo con los cuidadores tendría un toque mas personal y significativo para ellas. Proveerle distracción, alegría y satisfacción en su propia realidad en lugar de limitar la interacción a obligarla a reubicarse en un AHORA que para ella no existe mas...


En el ejercicio de mi profesión he atendido muchos pacientes con el mal de Alzheimer. Cada caso es distinto al otro. Cada uno en una etapa diferente de la enfermedad. Con la práctica se aprende a reconocer los signos y síntomas comunes a todos. Uno, sobre todos los demás, es un aviso de que la mente está en otra parte: la mirada. Cuando el paciente está en las primeras etapas del Alzheimer y todavía interactúa con quienes le rodean, te puede mirar directamente a los ojos y la mirada parece que estuviera fija en algo mas allá de ti. Cuando veo esa mirada en personas que recién conozco siento un estremecimiento porque el en fondo sé que ya hay un desajuste en su mente.

Tuve una paciente en las ultimas etapas del Alzheimer ya sin la capacidad para moverse, hablar y alimentarse. Pero hasta sus últimos días de vida podía cantar  varias canciones muy viejas cuando eran entonadas por quien la acompañaba. Que gran sensación saber que por unos minutos estaba en contacto con un aspecto grato de su vida pasada! Yo me aprendí esas canciones sólo para cantárselas y verla contenta mientras la atendía... Todavía cuando escucho alguna de ellas, la recuerdo con cariño y alegría.


Algo muy importante que la mayoría de las veces  no es claramente captado por los familiares es la irremediable pérdida de todo el bagaje tan valioso de recuerdos, tradiciones, herencias y demás, que solo pueden ser transmitidos de generación en generación y que enriquecen la vida familiar.

Para suavizar este aspecto del Alzheimer o de la demencia senil, sería ideal darle al adulto mayor validez y recopilar a través de la charla familiar los recuerdos que pocas veces son expresados por falta de tiempo o de interés de las personas mas jóvenes. De igual forma es útil crear sistemas de archivos de estas memorias pasadas y prodigar el respeto cariñoso por la vida que que este ser tuvo. 

Así, cuando esa persona tenga lagunas mentales de cualquier tipo, se le habrá dado durante su vejez el acompañamiento cariñoso que hará que la familia se sienta menos triste al haber actuado con coherencia y también hará que enfrente estos problemas de una forma menos traumática y mas sencilla para ambos: paciente y familia.



domingo, 30 de agosto de 2015

Asaltacunas yo?

Muy a mi pesar he descubierto que aunque no se descarta a ningún hombre "entrado en años" buen mozo, bien educado y rico, muchas mujeres, sobre todo en sus 40s, están dispuestas a probar una relación con un hombre más joven que ellas. No es que todas tengan muchas oportunidades para elegir... es solo que "si pasara" tal vez se quedarían un tiempo con alguien mas joven en edad y en forma de pensar.

Y ni siquiera es porque hayan probado a muchos de diferentes edades para comparar. Sino que, con base en la experiencia amorosa de amigas y conocidas se pueden enumerar algunos aspectos que todas tienen claros:

1. Los hombres jóvenes (mayores de 30, por supuesto) son mas osados y mejor dispuestos a experimentar y aprender de todo lo que está a su alrededor porque no están atados todavía a molestias de salud, a miedos por experiencias traumáticas previas ni a los recelos propios del que ha aprendido a fuerza de sudor y tropezones.

2. Se entregan sin temor y sin reservas.

3. En general disfrutan una actividad mas variada y mas frecuente que no está limitada a hacer siempre "lo que descubrí que me gusta y quiero repetir cada vez que pueda..-"

4. Responden a la pasión que tu despiertas y no a la prisa para aprovechar el efecto de las pastillas "azules" y similares.

5. Están abiertos a las opciones y gustos de su pareja sin tratar de imponer siempre lo que ellos quieren por el simple hecho de tener una edad o posición de privilegio. 

6. Tienen otros intereses y ocupaciones por estar en plena edad productiva lo que te deja un espacio propio para respirar sin tenerlo siempre al lado.

7. No tienen desespero por mostrarle a nadie que "todavía son jóvenes" y así no dan esos shows de baile desenfrenado, de canto y animación cuando hay a la mano micrófonos o instrumentos, de maratones de sexo para demostrar aguante, de exhibición de las conquistas como trofeos, ni nada relacionado.

Desventajas hay muchas, muchísimas! Entre otras puedes contar:

1. Siempre serás "la mami" ante la mayoría 

2. Habrá muchas mujeres mas jóvenes tratando de quitártelo 

3. Serán relaciones cortas aunque muy satisfactorias en lo físico 

4. Habitualmente él estará rodeado de otros jóvenes que tienen intereses y hobbies distintos a los tuyos 

5. Tendrás que mantener un cierto recato para no exhibirte tú ante los otros

6. Será mas que todo un vínculo del tipo "a la sombra" para no afectar tus relaciones de trabajo y de familia

Estas estampas de hombre joven y no tan joven en el amor a veces varían ya que con frecuencia la actitud de ellos es diferente al estar con la esposa o con la amante.

El equilibrio de esta relación estará dado por puntos específicos, los cuales aplican para cualquier pareja: no dejar que un miembro sea siempre el dominante en la relación, permitir al otro espacio y momentos propios para otras personas de la misma edad, no interferir en el desempeño profesional, personal y social del otro y tomar el día a día como si fuera el último con esa persona sin falsas expectativas de amor eterno.

Yo creo que vale la pena embarcarse en este tipo de relación si estás sola y prefieres no establecer compromisos eternos, si no haces daño a nadie, si tienes muy claras las desventajas y, sobre todo, si estas dispuesta a disfrutar lo que dure la amistad sin importar si es mucho o poco.

Dije al principio "muy a mi pesar" ya que ésto lo está escribiendo alguien que en este momento no tiene intenciones de lanzarse a la aventura de una nueva relación ni con contemporáneos, ni con viejos ni con jóvenes!





domingo, 23 de agosto de 2015

Aligerando cargas...

Hasta que punto el perdón y la serenidad espiritual, sobre todo en la edad adulta, son formas de quitarle a la mente y a la vida acción?

La persona que guarda resentimientos y rencores está siempre en un estado de alerta, a la caza de cualquier oportunidad para desquitarse, vengarse o alegrarse de las tragedias de aquel que le hizo daño. La que no, mira la vida y los acontecimientos pasar en paz, sin nada que perturbe su tranquilidad.

Quien no perdona se viste de orgullo, de malicia y genera una lluvia de ideas acerca de como enfrentar y neutralizar al otro, su mente trabaja a todo vapor para conseguir respuestas y señales que apacigüen su rencor. El que perdona  se libera de falsas expectativas sobre la importancia que puedan tener sus pensamientos en la vida del  ofensor.

Es sabido entre los estudiosos de la mente humana que la persona se desenvuelve mejor cuando está alerta y que son los sucesos estresantes intermitentes los que probablemente mantienen al cerebro en estado de alerta.

¿Son entonces las ofensas, el rencor y el resentimiento elementos estresantes generadores de alertas que incitan a desenvolvernos mejor ya sea en sentido positivo o negativo?

Los rencores, resentimientos, odios, culpas y vergüenzas carcomen poco a poco nuestros mas íntimos sentimientos restándole espacio a tantas recargas de energía, claridad mental, empatía y gratitud que se dan en el día a día.

Permanecer sereno ante situaciones y personas que nos dañan sin intentar tomar acciones para contrarrestar sus efectos,  perdonar todo y a todos nos vuelve indolentes e insensibles en el quehacer diario? se pierde  algo del "sabor" para aguzar los sentidos en busca de varias interpretaciones sobre un mismo tema? Se vuelve "aburrida" tu vida y tus relaciones con los demás?  Es ésto la tibieza?

Perdonar nos sitúa mas cerca del olvido y es éste el que aligera las cargas pesadas. 

Ser rápido para perdonar es dejar a un  lado lo que pasó para seguir adelante, pero esto no implica darle al perdonado otra oportunidad para hacernos daño... perdón no es sinónimo de masoquismo. El perdón no debe disminuir nuestra capacidad para reconocer cuando estamos siendo engañados ni para impedir que nos mantengamos firmes y acorazados ante un nuevo abuso.

Vivir sin resentimientos y con la visión limpia de alertas nos ayuda a lograr paz interior y serenidad, estados de la mente y del alma que causan un gran sosiego y una gran libertad de pensamiento y que todos merecemos sin importar esos pequeños lunares llamados aburrimiento o tibieza.

Además, siempre se puede acudir a ese espacio de la mente limpio de resentimientos y llenarlo de trabajo, de artes, de pasatiempos, de deporte, de tecnología, y de muchas cosas mas.

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