martes, 24 de febrero de 2015

No pretendas irte, amigo!

Que sensación tan rara y fuerte es sentir que lo que hasta ayer tenías no lo tienes hoy y, peor aun, que puede que no lo tengas nunca mas. Eso que diste por seguro y que parecía inamovible. Lo que ya ni siquiera mirabas con gran interés o especialidad porque lo tenias siempre a la mano. Lo que por ley natural era casi imposible perder. A ti.

Hay personas que irradian una energía tan poderosa que atrae a muchos, que encantan a todos y que se dan casi que sin reservas a los que son sus amigos. Esos que siempre encuentran una mano amiga y un hombro dispuesto a ayudar porque ya ellos han entregado su amistad y su cooperación antes. Así como tu.

Algunas situaciones nos ponen en desventaja para disfrutar una relación abierta, pero no impiden el trato de amigos y de cómplices, donde cada uno se muestra como es, sin empalagos, condiciones ni compromisos.

Con amigos así la distancia física y social no es barrera para sentir un cariño desinteresado y compartir breves momentos que alimentan el alma y el cuerpo, y que nos llenan con la serena confianza de la pertenencia.

Por eso, sentir muy de cerca que es posible que esa fuente de amistad y de alegría no nos acompañe mas, es perder un poco la estabilidad y la satisfacción que te da el contar con alguien para todo lo que no se puede compartir con otros.

Solo ahora caigo en cuenta de que te estoy infinitamente agradecida, amigo, por ser todo lo que has sido para mi y por lo que he disfrutado mientras has estado conmigo. Por hacerme sentir como me he sentido todo el tiempo que te he tenido como amigo.

No quiero llorar tu partida. No pretendas irte. Sabes que un pedacito de mi corazón siempre sera tuyo pero prefiero verte y sentirte a ratos así fuerte y arrollador como eres, a solo recordarte.

"♫ Oh, I'm a lucky man to count on both hands the ones I love...♪ "





domingo, 22 de febrero de 2015

Bajo el sol del trópico

El verano en el trópico va desde el exuberante verde que dejó la primavera hasta el apagado color tierra, vacío de hojas y flores que encuentra la primera lluvia del año cuando llega el invierno.
La primavera pasa pisando muy suave una corta temporada llena de toda la vegetación espesa, florecida e imponente que se fortaleció con las lluvias.
El otoño se distingue apenas por los árboles desnudos y el viento que va y viene en direcciones caprichosas.

El protagonismo en el trópico lo tienen el verano y el invierno.

El invierno, en la mayoría de zonas tropicales, no se viste de blanco de nieve. Se viste de traslúcidas gotas o chorros de agua que mojan constantemente la tierra acompañadas por las luces de relámpagos y centellas y por el sonido acompasado de la lluvia, roto a veces por el retumbar de los truenos.
El cielo constantemente está cubierto de oscuros nubarrones que presagian tormentas y la brisa que llega con la mayoría de las lluvias hace que las gotas bailen una danza con diferentes ritmos y acentos.
El suelo parece un espejo hecho de charcos que reflejan el cielo cuando disminuyen las corrientes; las mismas que arrastraron a su paso todo lo que encontraron, lavando el suelo y todo lo que se encuentra en él.

El verano arde en el trópico.
Cada día el cielo es absolutamente azul y despejado, sólo a ratos ocupado por pequeñas y redondeadas nubles blancas como bolas de algodón de formas caprichosas.
El sol se muestra en todo su esplendor y calienta el suelo y la piel con tal intensidad que parece que chamuscara. Los árboles pierden poco a poco el brillo y el número de sus hojas, algunos quedan cubiertos solo de flores durante un tiempo, las cuales brillan con colores increíbles antes de caer rendidas al calor que las abrasa. 

El tiempo es seco y las brisas juguetean con cabellos, faldas y ropas tendidas al sol. Las tardes son cálidas y densas y las noches son apenas tibias. En la distancia el mar adopta un verde-azul mas intenso y las aguas de ríos y lagos se ven grises y brillantes, casi metálicas. A diferencia del agua del mar que se entibia o calienta bajo los rayos del sol y se ve mas cristalina, el agua del río siempre está fresca y oscura.

La magia del verano exalta los sentidos y parece que despierta las ganas de estar con otros, de tomar largas siestas, de vestir menos ropa y tumbarse al sol y también de salir a jardines y terrazas para disfrutar los sitios frescos y claros.
El verano en el trópico, con su luz, su calor y sus colores, también es un tiempo que propicia encuentros y amores cortos, vibrantes y pasajeros llenos de alegría y pasión.

El sol es el eterno actor principal que brilla en todas las estaciones, se esconde a ratos tras nubes oscuras cargadas de lluvia, se asoma nuevamente para reforzar su papel, actúa positivamente sobre mentes, cuerpos y almas, quema sin contemplaciones pero usa la brisa para refrescar y establecer un equilibrio que llena de energía el día a día. 


lunes, 16 de febrero de 2015

La incomparable fuerza de la alegría

Pensamos que debemos estar alegres cuando algo bueno nos pasa y que la alegría va de la mano de acontecimientos y logros alcanzados. Con el tiempo y el cúmulo de experiencia adquirida nos damos cuenta que la alegría es mas  un estado de gozo susceptible de cultivar y desarrollar.
La alegría debe ser el primer alimento del alma al despertar y se debe tratar de conservar el mayor tiempo posible.

Hay dos tipos de alegría: la interior que es ese estado de agradecimiento por lo que se tiene o se ha logrado y está ligada a la confianza de ser parte importante de un engranaje que no se detiene. La segunda es la espontanea que es una reacción feliz a cosas que suceden  y está ligada a momentos o instantes que marcan una explosión de gozo.

La forma en que se experimenta la alegría depende en gran parte de la etapa de la vida que transitamos.

- Los niños tienen una alegría innata ligada al asombro constante al descubrir lo nuevo ¡y para ellos todo es nuevo!

- Los adolescentes tienen menos instantes de asombro y ahora sus alegrías están determinadas también por la búsqueda y contacto de almas gemelas y por lo que se comparte con otros.

- Los adultos hacen de los logros profesionales y económicos su principal fuente de motivación y por eso la mayoría de las veces los momentos de alegría son mas espaciados. Entre el trasegar diario, las responsabilidades por los que dependen de ellos y las cargas propias de la edad productiva, la consecución de logros se vuelve una meta y en esa carrera olvidan disfrutar  la carrera en sí.

- En la vejez, cuando ya hemos acomodados varios golpes -pérdida de personas, de facultades, de independencia física o económica- la vida se muestra mas serena y la alegría solo nos visita dependiendo de como enfrentamos todo el panorama de limitaciones que tenemos por delante.

En todas las etapas hay herramientas que podemos usar para procurarnos a diario momentos de alegría: el juego, los amigos, la lectura, la música, el cine, las artes, el baile, la meditación... El uso de estas herramientas está  ligado a la curiosidad y al interés por aprender y disfrutar nuevas cosas.

 Nuestra alegría también descansa en la alegría de otras personas: dándole alegrías a otros logramos también estar alegres.
 Y la alegría es el principal ingrediente de la felicidad.



domingo, 1 de junio de 2014

Susurros de pasión y ternura...

Como me gusta quererlo. Verlo y sentir que es tan ajeno y tan mio. Querer abrazarlo con mi cariño y que se sienta comprendido, acompañado y querido. Acomodarme en el hueco entre su pecho y sus brazos. Yo lo veo poco y lo quiero tanto... cuánto lo querrán esas personas que lo ven a diario? Amores de locos. Contra todos los pronósticos: duradero a pesar de las distancias, profundo a pesar de lo informal, refrescante a pesar de lo intenso. Siempre ahí. Tan lejos y tan cerca. Completamente mío cuando está conmigo.

Frases sueltas. Oídas por ahí. Susurros entre amigas y cómplices. Llenos de vida, alegrías y tristezas que están y no están. De pasiones que también albergan ternura. Que se guardan muy adentro del corazón y que no se dicen sino en momentos de vulnerabilidad.

Cada una de ellas retrata un rostro amado distinto pero también el rostro único de la intimidad. Solo encadenando unas a otras parece que fueran frases de una misma historia. Y en la realidad hacen parte de la historia de todos los amores. No todas al tiempo ni con las mismas personas pero siempre presentes en las relaciones de los que se quieren con pasión o de los que han cruzado los límites permitidos socialmente. 

Historias que se convierten en una página solo compartida por dos y que algunas veces, y en forma muy confidente, se deja entrever a pocos.


lunes, 5 de mayo de 2014

La memoria del corazón...

Las bendiciones son todas esas cosas buenas que nos pasan: desde una excelente salud hasta estar rodeado de las personas que amamos. Las bendiciones vienen en muchos estilos, tamaños y formas. A veces muy obvias, a veces disimuladas en la rutina. A veces impactantes, a veces sutiles. A veces duraderas, a veces efímeras. Pero todas traen consigo un bienestar.
El sistema que tiene el cielo o la vida para repartir las bendiciones me es absolutamente desconocido. Pero las imagino como una recompensa por cosas buenas que hemos hecho, aún sin notarlo.

Los ángeles son esas personas que aparecen en nuestro camino para traernos bendiciones. Pueden ser familia, amigos, conocidos o desconocidos. Cuando alguien nos obsequia un cumplido, un presente, un favor o un beneficio ese alguien está actuando como un ángel que nos trae una bendición y es nuestro deber aceptarla y agradecerla. No tenemos que devolverla ni sentirnos abrumados por la suerte que hemos tenido.  Porque representa una bendición que nos merecimos.

La gratitud es la forma mas sublime de aceptación de las bendiciones.  Agradecer cada una de las cosas buenas que tenemos hace que nos sintamos ricos y satisfechos.

"El agradecimiento es la memoria del corazón" - Lao Tse


jueves, 21 de noviembre de 2013

De los amantes y otros amores...

Lo dice Jonathan Carroll: "la mejor parte de tener una aventura es que cada vez que se encuentran tu amante está siempre recién bañado y oliendo maravilloso, encantado de verte, ansioso por abrazarte y escuchar de tu día o de lo que quieras hablarle. Para ellos, el perfume que has usado toda tu vida es delicioso, tus historias son nuevas y tus puntos de vista frescos y convincentes. Sus ojos se iluminan cuando te ven y se preguntan donde has estado todos estos años. El problema, por supuesto, es cuánto tiempo demora la aventura. Cuánto tiempo transcurre antes de que "lo nuevo" quede desgastado por el tiempo y la vida misma..."

Porque se deja de querer y uno ni se da cuenta. El lapso que dura la aventura tu vida se ilumina, se vuelve interesante, eres importante para alguien y abrazas muchas otras de tus empresas con renovada pasión. El día que termina, debes empezar la limpieza de la casa sentimental: dar gracias por lo que se tuvo y que siempre hará parte de tu intimidad y abrirte a caminar, sin vacilar, otros caminos. No puedes borrar lo que tus ojos han visto y tu corazón conoce -lo leí en un tweet-, pero ahora puedes enfrentar tu presente con la satisfacción de saber lo que un toque de pasión y un toque de locura hicieron con ese momento de tu vida.

Eres valiente si eres el que se enamoró y lo terminó cuando se apagó. Pero también tienes suerte si te tocó amar y ser separado después.  Nada ni nadie nos quita lo vivido. Las convenciones sociales son las que nos llevan a alimentar una relación cambiando el amor apasionado de amantes por el amor desinteresado de familia o por el amor calmado de dos personas que se acompañan en el camino.
Amar apasionadamente es una fuerza arrolladora que nos hace sentir vivos y completos y que moldea nuestro corazón para recibir y dar con mas profundidad otros tipos de amor. Aún el amor pausado y sereno de la vejez...

 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Dejando que el otoño llegue...

Otoño... gran acuarela de una vista llena de los colores ocres de la tierra! 
Los sabores, los olores, las texturas, los sonidos, las luces cuando estás rodeado de estos colores adquieren un matiz distinto que llena el alma de un sosiego y una sensación de aceptación que no se encuentra en otras estaciones. 

El otoño sugiere calma, añoranza, intimidad, tibieza, sabores fuertes, notas pausadas, olores a café, bayas y madera, luces tenues, notas de guitarra, piano y saxofón, nubes viajeras y paseos entre hojas y ramas secas. 

Es como un suspiro que despide a la exuberancia del verano y prepara el hogar para el frío que llega. Se cosecha todo lo que se sembró y, tal vez por eso, nos alista emocionalmente para dar un vistazo breve al camino recorrido y decidir cual es el que queremos andar ahora: sin prisa, sin pausa, sin equipajes, sin muchos apegos. 

La belleza y elegancia sobria de la naturaleza en otoño es comparable con ese punto de la vida de las personas en que las expectativas por cosas nuevas disminuyen y se empieza a disfrutar lo que se ha adquirido con los años en lo material, espiritual y emocional. 

Bienvenido el otoño!